miércoles 5 de noviembre de 2008

El rito (Riten, 1969), de Ingmar Bergman.

La entrada de hoy es dedicada nuevamente a una película del gran maestro, Ingmar Bergman, una pequeña pero contundente rareza que no nos dejará indiferentes tras su visionado.

“Riten” es una historia contada a modo de capítulos, que explica el enfrentamiento que sufre una pequeña compañía teatral formada por tres actores con un juez de instrucción, tras previamente haberse tachado su espectáculo de obsceno. El censor los entrevista durante siete días -primero juntos y luego por separado-, donde nuestros protagonistas ven coartada su libertad de expresión y son víctimas de sus miedos e inseguridades, producidos por sus diferentes neurosis, problemas y trastornos emocionales, manifestándose en una respuesta distinta en cada uno de ellos y condicionando sus comportamientos y relaciones.

El film, con una fantástica fotografía en blanco y negro, es experimental en cuanto a sus formas, con decorados desnudos y ausencia de exteriores, exponiéndonos a un clima claustrofóbico y asfixiante que nos mantiene en tensión y con gran inquietud, ayudado igualmente en buena parte por planos imposibles, encuadres perturbadores y frecuente uso de primeros planos. Empero, la dirección se muestra muy sobria, donde la imagen destila simplicidad, frialdad, minimalismo y una acentuada austeridad, dándole todo el protagonismo de la cinta al trabajo de los actores, que es excelente, así como a unos diálogos muy elaborados e inteligentes.

“El rito” es una película con un mensaje muy diáfano y transparente, una crítica a la censura, revelándose como una exaltación de la perdurabilidad e inmortalidad del arte en contra de la violación y condena del mismo.

1 comentarios:

Block dijo...

Que gran película. La forma de retratar la censura y como los artistas ( o el arte) se enfrentan a ella es de lo más original.
Las actuaciones son estupendas y la dirección fantástica.