miércoles 5 de noviembre de 2008

En el umbral de la vida (Nära livet, 1958), de Ingmar Bergman.

Haciendo un resumen de las películas que he visto últimamente, en mis pensamientos me topé con ésta, una película de las menos conocidas del director sueco pero no menos interesante.

Realizada el mismo año en el que hizo "El Rostro", una de mis preferidas, ésta a priori es de menor dimensión pero igualmente contundente.

Vuelve a trabajar con la fantástica, encantadora y pedazo de actriz y de mujer como es Ingrid Thulin, en el papel de una mujer que acaba de perder a su bebé cuando llevaba tres meses de gestación.

También cuenta con una de las habituales chicas Bergman, como es Bibi Andersson, nuevamente interpretando a una joven ingenua, la cual se queda embarazada sin buscarlo y quiere abortar pero no se lo permiten.

La tercera en escena es Eva Dahlbeck - protagonista de algunas obras del sueco en su época más temprana- , que espera a su primer hijo (muy deseado) y que llegará con retraso.

Estos tres grandes ingredientes más una habitación del hospital es lo que necesita Bergman para contar una historia de 80 minutos de forma teatral, impecable, concisa, y nada más y nada menos de tres visiones de tres mujeres distintas y en distintas edades y condiciones ante la llegada de un bebé al mundo.

No se puede obviar el atrevimiento del sueco al tratar el tema del aborto en el año 1958, tema tan actual, enormemente controvertido y del que aún no se puede hablar con propiedad y sin tapujos hoy en día.

La fotografía en blanco y negro, esta vez no es de Sven Nykvist y se nota, pero está igualmente muy cuidada y posee muy buena iluminación.

Se le añade a esta mezcla el delicioso cameo de Max Von Sydow como marido de Eva Dahlbeck, así como la breve aparición de Gunnar Sjöberg.